EL QUINTO INFIERNO

miércoles, abril 19, 2006

Los avances y desafíos de la izquierda italiana

A pesar de las acusaciones y de los ataques de una vulgaridad sin precedentes de la derecha más recalcitrante, la izquierda italiana ganó. Pero ganó sin arrasar: la diferencia es de 25 000 votos con la derecha sobre un total de 47 millones de electores. Silvio Berlusconi se niega a reconocer su derrota y exige un recuento general de votos.
Según él, hubo fraude, irregularidades y chicanas, además de errores en el conteo de los votos, afirmación hecha después de una entrevista con el presidente de la República, Carlo Azeglio Ciampi. Romano Prodi de su parte afirmó que los resultados son irreversibles, pero está obligado a esperar puesto hay nuevos conteos de cinco urnas que contienen cientos de votos.
Hasta el momento solo Jacques Chirac y José Luis Zapatero fueron los únicos Jefes de Estado que hicieron llegar a Prodi sus mensajes de felicitaciones. Italia se apresta a vivir semanas en esta situación puesto que Carlo Azeglio Ciampi declaro que él dejara el nombramiento del Primer ministro a su sucesor quien deberá asumir la presidencia a mediados de mayo.
De entrada hay que destacar uno de los puntos importantes que refuerza la autoridad política, ideológica y moral de la coalición de izquierda ( l'Unione). Se refiere a la actitud descarada y escandalosa de la Iglesia católica. Llamó a votar por Berlusconi quien, vale la pena recordarlo es partidario de la guerra de agresión y dirigente corrupto con varios procesos encima, cuya coalición esta compuesta por fascistas.
Berlusconi, con el apoyo del Vaticano, centró su programa y su discurso sobre el terror comunista, sobre la intención comunista de destruir la Iglesia católica y aplastar los valores occidentales y cristianos. Fue asi que Berlusconi en el ridículo total y en un cuadro del fanatismo anticomunista mas vulgar, afirmo que en China los comunistas ponen a los niños en la parrilla para comerlos.
Más allá de estos hechos, en estas elecciones no sólo la coalición de centro-izquierda fue la ganadora, derrotando al proyecto político de la derecha liberal por-norteamericana. También la izquierda radical, progresó en calidad y cantidad. El Partido de la Refundación comunista de Fausto Bertinotti es la lista que ganó la mayor cantidad de parlamentarios.
Refundación, segundo en la lista de la de la Cámara de diputados y tercero en el Senado obtuvo 41 diputados y 27 senadores (contra 12 y 4 en la precedente legislatura). El Partido de los comunistas italianos ganó 200 000 votos para la Camara de diputados, doblando el numero de sus diputados: de 8 a 16. Para Gennaro Migliore, responsable de relaciones internacionales de la Izquierda europea y de la izquierda europea de Refundación es una victoria no sólo de la izquierda italiana sino de la izquierda alternativa europea.
Pero los dos pesos pesados de la coalición, el Partido Democrático social ( ex partido comunista) y la Margarita ( centristas) quedaron fijados sobre un discurso más hacia el centro y extremadamente moderado en cuanto a reformas se refiere.
La aplicación del programa va seguramente encontrar serias dificultades en el seno mismo de la coalición. Pero hay que tener en cuenta que si la izquierda gano las elecciones no fue solo a causa de la política de destrucción puesta en marcha por Berlusconi, sino también debido a que en Italia se produjeron en los últimos cuatro anos movilizaciones y grandes convulsiones sociales.
Y este puede resultar un elemento determinante. Fue así con respecto a las manifestaciones contra la guerra de Irak en marzo del 2003 y fue también el caso de las movilizaciones paros y huelgas en 2002 contra la modificación del articulo 18 de la ley laboral el que otorgaba a los patrones facilidades estructurales para despedir sin causa alguna a los trabajadores.
La victoria de la izquierda corresponde a un alza de la contestación al modelo liberal en una gran parte de Europa. El resultado de las elecciones puede ser interpretado no solo como un voto contra Berlusconi y un voto de simple rechazo de la política liberal autoritaria, sino como un voto en favor de una estrategia social y económica alternativa. Y esto a pesar del escandaloso llamado de la Iglesia Católica a votar contra " el comunismo".
Y este es el desafío que tiene la izquierda radical en un contexto en el que son los moderados los que encabezan la coalición.

Una estrategia de poder

Es a la izquierda radical que incumbe la responsabilidad de definir los ejes de su accionar estratégico en los próximos años de gobierno. Refundación y el Partido de los comunistas italianos negociaron conjuntamente un programa que confirma el retiro inmediato de las tropas de Irak así como medidas concretas de reformas con el objetivo de reestructurar todo lo que el gobierno anterior desmanteló.
Con respecto al retiro de las tropas de Irak, hay un largo consenso y no es el eje más problemático. Prodi confirmó sin ambigüedades la intención de retirar las tropas italianas de Irak: son puntos como recuperación de empresas publicas privatizadas, protección laboral, flexibilización del trabajo, lucha por medio de políticas publicas contra el desempleo, control de capitales, control de inversiones, abolición de la ley 30 sobre el trabajo precario, abolición de la ley Bossi Fini sobre la emigración entre tantos otros puntos y que seguramente constituirán el núcleo de discordias.
Desde el punto de vista cuantitativo estos dos componentes de la coalición no cuentan en todo que un cuarto de toda la coalición. Pero sin embargo tienen un peso político no despreciable puesto que su mayor capital radica en el hecho de su fuerte arraigue en los movimientos sociales, en los sindicatos, en los movimientos anti-guerra, etc. A esto hay sumar, en el campo institucional, el hecho de que la coalición ( l'Unione) dispone de solo dos senadores de ventaja en el Senado. Para toda iniciativa de aplicación del programa existen fuertes riesgos que los sectores mas moderados y conservadores de l'Unione llamen a sus senadores a la disciplina para trabar toda reforma de fondo.
El antiguo presidente del Consejo, Massimo D'Alema (DS), en una entrevista dada ayer a la República ya dio el tono haciendo un llamado a sus aliados a " ser responsables" en el gobierno. Por su parte, el líder centrista Francesco Rutelli hizo un llamado para la creación de un Partido que agrupe a todas la fuerzas moderadas con el objetivo claro de marginalizar a la izquierda dentro mismo de la coalición. Y de allí que no hay que descartar la posibilidad de alianzas de estos sectores con Berlusconi y la derecha para bloquear a la izquierda interna.
Gennaro Migliore de Refundación, tal vez ya previendo las trampas y las maniobras dentro del marco institucional, afirmo que la solución vendrá de los movimientos sociales y de su capacidad de movilización para la realización del programa.
Esto transluce la voluntad de no caer en los conciliábulos entre partidos, designando en forma general la estrategia que la izquierda piensa aplicar dentro mismo de la coalición y del gobierno. Con esta declaración, Migliore retoma el lei motiv de la Federación Sindical Italiana más poderosa, la metalúrgica FIOM, para la que « no hay ningún gobierno amigo de los movimientos sociales". La franja de los moderados, en su política de " responsabilidad" deberán contar con esta advertencia.
En este sentido hay que subrayar que cuando Refundación hizo parte de la administración municipal en Nápoles, al mismo tiempo, con el apoyo de grandes movilizaciones sociales, luchó y obtuvo el retorno al dominio publico del agua que fue privatizada por el centro-izquierda, justamente en el ejercicio de un " gobierno municipal responsable".
Wn el plano internacional, el gran reto es el de salirse de la tutela permanente que los Estados Unidos ejerció y sigue ejerciendo sobre la política italiana. Esto exigirá la redefinición de toda la política exterior así como una redefinición del rol de Italia en la OTAN, cuyas bases fueron utilizados para el acto de agresión contra la República Federal Yugoslava.
Pero sea cual fuere, la victoria de l'Unione es un llamado abierto para la izquierda para que esta adopte una nueva configuración: constituirse en una fuerza de transformación y no de adaptación a las leyes " ineluctables" del mercado y a la mundialización. Signos existen en este sentido. Es así que Refundación ya se comprometió a crear una sección italiana del Partido europeo de Izquierda ( PEI), cuyo primer congreso se desarrollara en junio próximo, al mismo tiempo en que el Partido de los comunistas italianos llamo a conformar una confederación de fuerzas de izquierda para evitar toda dispersión y disputarle la dirección política y hegemónica a los moderados.
Fuente: Momarandu

Free Web Counter
Free Hit Counter
eXTReMe Tracker
ecoestadistica.com