EL QUINTO INFIERNO

lunes, marzo 27, 2006

Semana clave en Francia: los movimientos sociales contra el CPE y la derecha gobernante


El primer ministro francés, Dominique de Villepin, que cumple hoy trescientos días al frente del Gobierno, afronta esta semana una difícil situación política y social en la que puede estar en juego su futuro presidencial en 2007. Admirador del general Charles de Gaulle y de Napoleón Bonaparte, Villepin, que dice que 'cuanto más difícil (es el reto) más me gusta', tiene ante sí un escenario hecho a su medida.
Todo indica que Francia vivirá mañana un 'martes negro' en los transportes, la educación y otros sectores convocados a huelgas y manifestaciones por una intersindical de doce organizaciones de trabajadores y estudiantes para exigir la retirada del Contrato de Primer Empleo (CPE), impulsado y defendido con firmeza por Villepin.
Del seguimiento de esa jornada de acción interprofesional -la cuarta en dos meses-, en especial en el sector privado, dependerá su pulso con los sindicatos, a los que ha invitado el miércoles a una segunda ronda de conversaciones sobre el CPE, tras el diálogo de sordos que fue el primer encuentro del viernes pasado.
La incógnita radica en saber quién irá a ese encuentro, al que dos sindicatos (CGT y FO) ya han dicho que no acudirán si el Gobierno no retira el CPE, que da carta blanca al despedido sin justificar de los menores de 26 años durante los dos años de prueba. Una posibilidad que hoy por hoy el entorno de Villepin rechaza de plano, pues 'sería irresponsable y anti-republicano retirar el texto' que fue aprobado por el Parlamento el pasado día 9.
Dos días después del veredicto de la calle, Villepin escuchará el dictamen del Consejo Constitucional, que debe pronunciarse el jueves sobre el recurso de los socialistas contra el CPE. Si el CPE es validado por los 'nueve sabios' del Consejo Constitucional, el presidente francés, Jacques Chirac, podría, en teoría, promulgarlo al día siguiente, aunque, según los analistas, todo indica que se esperaría a hacerlo la semana siguiente.
El viernes es también clave, pues ese día se esperan los datos sobre las cifras de desempleo en febrero y, tras el repunte de enero, después de nueve meses consecutivos de bajada, Villepin cruza los dedos. Si el dato es bueno será presentado como consecuencia del efecto positivo del Contrato de Nuevo Empleo (CNE), que entró en vigor el pasado verano y que es considerado como el hermano mayor del CPE. Destinado a personas de cualquier edad en empresas de menos de 20 trabajadores, el CNE contiene el mismo período de dos años de despido sin que el empleador tenga que justificarlo.
Villepin encara, por tanto, una semana fatídica en la que para salir airoso de la crisis del CPE parece que sólo se le abre un escenario: no ceder nada en lo esencial, negociar mejoras del texto con algunos agentes sociales y apostar porque, poco a poco, se desinfle la protesta.
No hay que olvidar que las vacaciones de Semana Santa están a la vuelta de la esquina, con lo que se cierran por quince días los centros escolares, y que a la vuelta los alumnos tienen los exámenes, con lo que el movimiento estudiantil debería, en principio, perder fuelle.
Cercado por los sindicatos, los estudiantes y por la oposición de izquierdas, Villepin, a quien tanto gusta trufar sus discursos de referencias marciales, tiene abierto también el frente 'sarkosista'.
Esta noche, justo en la víspera del 'martes negro' que vaticinan los sindicatos, el ministro de Interior y presidente de la derechista y gobernante UMP, Nicolas Sarkozy, pronunciará un discurso con el lema 'Por una Francia más justa', visto como el lanzamiento de su campaña al Elíseo en 2007.
Una alocución, interpretada también como el inicio de la cuenta atrás en su marcha del Gobierno para preparar su campaña electoral, en la que tendrá que hilar fino, pues el 74% del electorado de la UMP apoya la decisión de Villepin de mantener el CPE.
Otra cosa es la sociedad en general: un 63% de los franceses están en contra de la reforma, señala el mismo sondeo.
Acorralado contra la pared, Villepin cuenta por ahora con el apoyo de su mentor Chirac, a quien conoce desde hace 25 años.
Fuente: Terra España

Free Web Counter
Free Hit Counter
eXTReMe Tracker
ecoestadistica.com