EL QUINTO INFIERNO

martes, enero 17, 2006

Una nueva fase del foro social mundial: "Traducir discursos en movilizaciones concretas"


El Foro Social Mundial (FSM) goza de buena salud, se fortalece y no deja de avanzar. Organizaciones y movimientos sociales han registrado casi 2700 actividades para los dos primeros eventos descentralizados de 2006 a realizarse en enero en Caracas (Venezuela) y Bamako (Malí). Un tercero se convoca en marzo en Karachi (Pakistán). "Son más que en el 2005 en Porto Alegre y casi el doble que en Mumbai en 2004, cuando por primera vez el FSM salió de Brasil", explica Antonio Martins, 44, periodista,uno de los fundadores de CIRANDA, agudo analista, militante de ATTAC-Brasil y participante, por esta organización, en el Comité Organizador que fundó el FSM en el 2000. Los desafíos, riesgos y potencialidades de esta confluencia altermundialista en marcha son algunos de los temas analizados en esta entrevista.

P: Habla de una lógica política estructurada en torno al FSM. ¿Qué significa en concreto?
El FSM rompió la concepción del pensamiento único, ya que después de Porto Alegre 2001 no era más posible afirmar que el mercado y el capitalismo eran las únicas opciones para el planeta. El chantaje seudo-intelectual de Margaret Thatcher voló por los aires. Y las mismas instituciones pro-consenso de Washington, como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, empezaron a reconocer que ciertas realidades, como la pobreza, eran hechos existentes. La segunda fase fue la de presentar la posibilidad de resistencias y alternativas generales. Esto marca Porto Alegre 2002 y 2003, cuando los Foros son el escenario de articulación, por ejemplo, de la campaña continental contra el ALCA (Acuerdo de Libre Cambio para las Américas) o se multiplican las resistencias a las iniciativas de la OMC (Organización Mundial del Comercio). Surgen definiciones, también, como que el acceso al agua es un derecho inalienable… Y ahora es posible vislumbrar una nueva etapa en la cual esos enunciados generosos, pero a veces un tanto abstractos, se traducen en movilizaciones concretas. Anticipo el momento en que, siempre sobre la base de adhesión voluntaria y de una gran coordinación horizontal, podremos impulsar algo como un boicot contra ciertas transnacionales (como lo propusiera Arundhati Roy en Mumbai), o una campaña internacional por la reducción de la jornada de trabajo; o por el acceso gratuito a los medicamentos contra el SIDA que podrían ser financiados, por ejemplo, sobre la base de una tasa sobre el lucro aplicada a las transnacionales. Es decir, creo posible pensar en acciones internacionales para conquistar en concreto, terreno al capital, quitándole ciertas relaciones sociales de su dominio. Esto tendría un efecto didáctico enorme, al demostrar que esta lógica social, pos-capitalista, es posible. Es necesario empujar alternativas concretas que disputen espacios de poder y que sean capaces de demostrar, a muchísima gente, la posibilidad y viabilidad de organizarse de otra manera…
P: Ya que hablamos de potencialidades del proceso del Foro en marcha, es importante también conocer cuáles son sus principales preocupaciones sobre el futuro del FSM.
Los riesgos para el FSM siguen siendo los mismos, según mi percepción. El primero, la tentativa o el riesgo de recuperación sectaria. El FSM es la expresión de una nueva forma de hacer política. La gente, tanto los más jóvenes como muchos de los luchadores históricos que siguen en la brecha, cada vez son más conscientes que la política va mucho más allá que la simple representación partidaria o parlamentaria. Quieren involucrarse en la transformación de su realidad y del mundo todos los días, y no de vez en cuando al momento de las elecciones. Pienso que la izquierda partidaria, debería comprender esta lógica como una tendencia positiva, de emancipación. Sin embargo hay resistencias. No faltan los que siguen apostando a monopolizar la representación e intentan controlar el Foro. El otro gran riesgo, es la autosuficiencia. El quedarse en el festejo de lo que se hizo hasta ahora olvidando que hay muchísimo más por hacer para que estas nuevas formas de ver el mundo y la política se encuentren, se articulen, se conviertan en acción a favor de una nueva sociedad.
P: Todo indica que Caracas concentrará la principal participación… ¿No se corre el riesgo de un FSM a dos velocidades: una rápida en Latinoamérica y otra más lenta en otros continentes?
No pienso que se pueda aspirar, por el momento, al desarrollo homogéneo de las luchas sociales en el mundo, ni creo que eso pudiera ser ventajoso. La dinámica de los movimientos sociales y las luchas ciudadanas están aún muy relacionadas a las agendas locales o nacionales. No pienso que Latinoamérica sea hoy una especie de "vanguardia" de las luchas sociales. Hay fenómenos importantes. ¿Pero qué decir de Europa, donde se han hecho movilizaciones tan masivas contra la guerra? ¿O de Asia donde ha habido protestas de cientos de miles de personas?
Fuente: portal de comunicación altenativa La Fogata

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