EL QUINTO INFIERNO

lunes, enero 30, 2006

Chile, y la continuidad y profundidad del modelo neoliberal


Algunas observaciones en torno a un modelo político que se basa en grandes acuerdos de continuidad neoliberal y en el miedo a las sombras del ex dictador Augusto Pinochet. Desde el principio queda claro que quienes pretenden ver a las democracias latinoamericanas a través del espejo europeo, Chile es el caso más cercano al "soñado paraíso" de los pactos de la Moncloa. Sin embargo la geografía suele provocar confusiones, y da la casualidad que éste es un país sudamericano, y que más allá de la autosatisfacción en la que prefieren refugiarse muchos chilenos, sus problemas siguen siendo de latitud Sur.
El lunes pasado, a escasas horas de la consagración presidencial de la socialista Michelle Bachelet como candidata de la Concertación, el titular de la Democracia Cristiana (partido de centro que forma parte de ese conglomerado), Adolfo Zaldívar, formulaba por radio una muy poco velada reivindicación de la dictadura de Augusto Pinochet.
Zaldivar reconoció las enormes diferencias que mantiene con Pinochet, sobre todo en materia de derechos humanos, pero admitió que la de él fue la única dictadura que decidió ponerse punto final mediante un llamado a elecciones. Esas declaraciones de Zaldívar develan por sí mismas algunas de la claves del comportamiento electoral de la sociedad chilena, que dicho sea de paso, tomó la mayoritaria y sabia decisión de llevar a Bachelet al mismo recinto que por cuya dignidad constitucional y en una de sus oficinas hace más de 30 años Salvador Allende dio la vida. Más del 53 por ciento de los votantes (en un país con una alta no inscripción y abstención electoral) que el domingo pasado eligieron a la médica socialista como primera presidenta del país se sintieron aglutinados, no por un modelo de sociedad ni por un programa o plataforma de gobierno, sino por un miedo, por un temor obsesivo al pinochetismo, porque llámese Sebastián Piñera, Joaquín Lavín o el nombre que fuere el del candidato de la derecha tradicional, para más de la mitad de los electores se trata del heredero de dictador convertido en senador, aunque ahora desaforado y procesado por delitos también económicos. Es decir, en cada elección la cuestión pasa por cortarle el paso al pinochetismo.Y no se trata de un temor injustificado ni de una preocupación menor. La constitución que rige en Chile es la de 1982, es decir la sancionada por Pinochet. El sistema binominal de elecciones se desprende de la misma y es el que posibilita, entre otras aberraciones del concepto de democracia, que muchos de los candidatos con pocos sufragios ocupen las bancas parlamentarias que deberían haber caído en manos de otros más votados.
En ese mismo orden de cosas, en Chile existe un "Estado" dentro del propio Estado, y se llama Fuerzas Armadas, el aparato militar que también diseñara la dictadura. El 10 por ciento de la facturación (ni siquiera de las utilidades) de CODELCO, la empresa estatal del cobre, la mayor compañía del país, pasa a engrosar directamente el presupuesto militar, sin que en la práctica esté claro cuál es la posibilidad que tienen los organismos de contralor de fiscalizar su uso. De ahí que en voz baja, aunque sin demasiada información develada, entre los chilenos reine la certeza de que sus Fuerzas Armadas no sólo cuentan con el mejor parque armado de la región sino que también gozan de un casi perfecto estado de autonomía real.
En su último informe, la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) reconoció los exitosos guarismos macroeconómicos pero alertó que Chile es el país latinoamericano con mayor índice de desigualdad distributiva. El 20 por ciento de la población más rica del país percibe el 62,2 por ciento de los ingresos, mientras que al 20 por ciento más pobre sólo le llega el 3,3 por ciento. En los sectores juveniles -entre los cuales un millón de ciudadanos con derecho a voto ni siquiera se inscribió para ejercerlo- impera el consenso de que en el país no existen ni la salud ni la educación superior gratuita y pública en términos reales. El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estimó que entre de todos los países con alto desarrollo humano, Chile presenta la peor equidad.
Es sobre este escenario que la sociedad chilena dirimió su vida electoral, en la cual fueron dos las ofertas con mayor capacidad de convocatoria: la Concertación de organizaciones calificada de centro izquierda (que tiene a Ricardo Lagos como presidente y postuló a Bachelet) y la Alianza de las dos facciones de la derecha pinochetista expresadas en la UDI y Renovación Nacional (impulsó la candidatura de Piñera).Planteada así la cuestión podría entenderse que en Chile se enfrentaron dos fuerzas diametralmente opuestas. Sin embargo, las diferencias de proyecto entre una y otra apenas son de matices o tendencias, por cierto que la primera con mayores expresiones de compromiso social y de derechos humanos, mientras que la otra...sobre la otra baste recordar que sus principales personeros fueron casi todos hombres de negocios o del poder político paridos por el general Pinochet.
Al día siguiente de su consagración, la propia Bachelet recibió a uno de los líderes del pinochetismo, Joaquín Lavín, y dijo "aspiro a contar con el apoyo de la oposición en algunas áreas tascendentales y sobre las cuales los candidatos señalaron tener acuerdo y dijeron en la campaña que aunque no fueran electos, se jugarían para que sus bancadas apoyaran este tipo de proyectos" (mantenimiento Acuerdos de Libre Comercio o TLC con Estados Unidos, revisión pero mantenimiento al fin de los parámetros de flexibilización laboral, más apertura de la economía, mayor control fiscal y desnacionalización del aparato productivo y existencia casi nula de organizaciones sociales con derechos reivindicatorios tangibles).
La dirección del propio Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se pronunció en el sentido de que ningún operador económico local e internacional esperaba cambios significativos en la marcha de la economía, fuese quien fuese el ganador de las elecciones. El diario económico Estrategia -portavoz empresario del decálogo neoliberal- señaló en una nota del viernes 13 que "la solidez del sistema de libertades, político y económico, permite afirmar que cualquiera sea la opción presidencial ganadora del próximo domingo, Michelle Bachelet o Sebastián Piñera, Chile tiene una excelente oportunidad para avanzar hacia el desarrollo".
Continuación del artículo en Agencia Latinamericana de Información, Alainet.

1 Comments:

  • At 9:26 a. m., Blogger Boris Leonardo said…

    Ahí les va compas. Un abrazo y esperamos respuesta pronta. El cuestionario es básico, si desean meterle más información, háganlo sin pena.
    Otro abrazo
    Gente de La Zezta

    Cuestionario para Quinto Infierno:

    1-. ¿Quiénes hacen El Quinto Infierno? Razones para abrir este blog.
    2-. ¿Cómo organizan el trabajo de actualización del blog? ¿Qué fuentes utilizan? ¿Tienen colaboradores? ¿Cómo seleccionan el material a publicar?
    3-. En medio del avance de los movimientos de izquierda en América Latina. ¿Qué papel atribuyen a la creación espacios informativos alternativos en Internet?
    4-. ¿Qué limitaciones podrían tener, a su juicio, los medios alternativos en su apoyo al desarrollo de ese proceso de ascenso progresista en el continente?
    5-. ¿Qué recomiendan a aquell@s compañer@s que se inician en este trabajo de los blogs y en general los medios no convencionales?

    Un abrazo, y no olviden responder a lazezta2005@yahoo.com

     

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